Se trata de una de las patologías reumáticas más frecuentes comúnmente extendida entre las personas mayores de 65 años. La artrosis articular puede dañar cualquiera de las articulaciones de nuestro cuerpo. Generalmente se asocia con personas de una edad elevada, pero también puede relacionarse con causas externas a la edad. Factores genéticos, traumatismos sufridos de forma repetida en una articulación concreta o diversas inflamaciones favorecen su aparición.

¿Cómo se produce la artrosis articular?

Para entender mejor el concepto de la artrosis articular, explicaremos a continuación cómo se produce y cuál es la causa del dolor.

El cartílago es el tejido conectivo que se encarga de proteger los huesos, permitir el movimiento de las articulaciones y amortiguar los golpes. Este tejido no contiene nervios ni vasos sanguíneos. Está compuesto por células cartilaginosas y una sustancia intersticial que incluye fascículos gruesos y compactos. Su resistencia y elasticidad se deben, en parte, al líquido sinovial del que se nutre. Esta sustancia constituye un elemento fundamental para que el cartílago desempeñe su función correctamente.

Artrosis articular - qué es

La artrosis articular comienza cuando el cartílago va perdiendo sus propiedades, pudiendo desaparecer en los casos más avanzados. La protección que se encontraba entre los huesos disminuye, y los huesos pueden llegar a rozarse entre sí produciendo dolor. Cuando la viscosidad del líquido sinovial se reduce, es posible que los huesos comiencen a crecer por los laterales de forma irregular, formándose osteofitos (secreciones óseas).

Las consecuencias de este proceso son la manifestación de nódulos (pequeños bultos que son fruto del crecimiento irregular del hueso) y el desarrollo de anomalías en las articulaciones. Si nuestro organismo termina con los restos de cartílago que permanecían alrededor del hueso, la situación puede complicarse. Se expulsan agentes inflamatorios que acentúan tanto la inflamación como el dolor que experimenta el paciente. Estos agentes vienen directamente relacionados con el decaimiento de la articulación.

¿Qué tipos de artrosis articular existen?

Según la localización de esta afección, podemos identificar distintos tipos de artrosis en nuestras articulaciones:

Tratamientos de la artrosis articular

Durante las primeras fases de la artrosis existen tratamientos que no implican cirugía y con los que el paciente puede notar grandes cambios y mejoras. Si es verdad que si esta patología ya se ha desarrollado en profundidad, un tratamiento quirúrgico sería conveniente para intentar recuperar nuestra vida normal.

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